¿Simulacro de emergencia o pausa extra en mi jornada?

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La experiencia me dice que los simulacros de emergencia que se llevan a cabo en algunas empresas no adquieren la importancia o seriedad que debieran.

Un simulacro no es más que una puesta en escena de una situación real. Si una compañía de teatro no se toma en serio los ensayos, lógicamente habrá fallos el día del estreno. En este caso, éstos se traducirían en un momento de vergüenza para el actor ante su público por olvidar su texto, pero se le pasará en unos días el mal trago.

Cuando hablamos de un simulacro de emergencia la cosa cambia: se trata de un ensayo para una obra en la que está en juego nuestra vida.

simulacros de emergenciaAsí pues, uno de los errores sistemáticos más frecuentes en los simulacros radica en la visión de algunos trabajadores sobre este procedimiento como un juego o simpática anomalía en la jornada laboral.

Otro error o carencia importante parte desde su propia planificación: se tiende a diseñar una situación ante la cual existe una respuesta fácil y directa. Por ejemplo, un conato que se produce en una máquina. ¿Se puede controlar el fuego? Sí: fin del problema. No: señal de alarma y se procede a la evacuación del local. Ante una situación simple como esta, quizás el simulacro haya sido un éxito en cuanto a su desarrollo, no así en cuanto a su razón de ser: evaluar la capacidad de reacción ante una situación crítica y a menudo compleja.

De ahí la necesidad de aportar una chispa de calidad o punto diferencial. Si en una situación de emergencia se van a dar sucesos imprevistos ¡qué menos que aportar algunos en el simulacro también! Formas hay tantas como la imaginación del técnico sugiera: ocultar la realización del simulacro a algunos colectivos presentes, el falso fuego bloqueando el acceso principal del edificio, esconder a uno o dos trabajadores para medir la capacidad de respuesta del equipo de evacuación, realizar los simulacros en horas diferentes para comprobar en qué medida el volumen de clientes ralentiza el proceso, simular un desmayo…etc.

Los equipos de protección de incendios deben ser revisados periódicamente

Obviamente, un simulacro nunca alcanzará el nivel de realidad e improvisación necesaria respecto a un incendio, sismo o explosión reales. De ahí la importancia de que el técnico de prevención aporte elementos sorpresivos y un grado de incertidumbre para desarrollar habilidades de respuesta en los trabajadores implicados.

Desde Prevencontrol, recordaros también la disponibilidad de los servicios de Protección Civil, policía, bomberos, ambulancias, equipos de emergencia…para la realización de simulacros. Podríamos necesitar de ellos ante una emergencia real y no está de más verificar si se conoce cómo contactar con ellos, qué información proporcionarles a su llegada…etc. También supone una prueba “de fuego” para ellos, y es que se trata de comprobar el grado de coordinación entre todos los equipos implicados ante una determinada situación de emergencia.

Para terminar, os dejamos con este vídeo de “The Simpsons” donde se vierte una ácida crítica sobre algunos de los fallos más comunes que se dan en los simulacros-en este caso de incendio. ¡Disfrutarlo y después los comentamos!

  [vimeo:http://vimeo.com/17013838]

1) No hay planificación del simulacro: éste no puede responder ni a la aleatoriedad ni al mero trámite para cumplir con la obligación legal. Un buen simulacro requiere un trabajo previo y dedicación considerables.

2) Falta de reconocimiento de la señal acústica de alarma: si se tiende a no activar la señal de alarma en los simulacros, puede darse que haya trabajadores que no la conozcan o que la reconozcan pasado un tiempo ¡Pero se trata de actuar rápido!

3) Lenny y su café: sin comentarios.

4) La figura del intrépido que acaba haciendo mal uso del extintor: es recomendable no cogerlo si no se ha sido formado para usarlo. Ni que decir tiene que cuanta más gente formada, sea integrante del equipo de primera intervención o no, mejor.

5) Entretenerse a coger efectos personales: hay que coger tan solo lo básico y que tengamos a mano. Aún así lo más recomendable es no coger nada: podríamos necesitar nuestras manos libres de bultos. Olvidarse de ir en busca de las taquillas…

6) Histeria colectiva: ¡Prohibido correr! Podríamos tener un accidente mientras dejamos nuestro puesto de trabajo. Hay que intentar no dejarse llevar por el pánico, por crítica que sea la situación. Mantener la mente despejada podría salvarnos la vida.

7) Trabajo en equipo: Aún sin ser miembros del equipo de evacuación, no está de más hacer un repaso rápido de nuestras áreas de trabajo cercanas: podría haber alguien que necesite nuestro auxilio.

Prevencontrol

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1 comment

  1. Avatar

    Gran artículo, muy interesante!!

    Por lo tanto para que esto sea efectivo tiene que realizarse con una periodicidad anual, ya que los usuarios de los centros de actividades son cambiantes. Aporto un artículo relacionado con este tema que también detalla algunas claves http://provea.es/simulacro-de-emergencia/