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El cuerpo humano está diseñado para estar en movimiento. A pesar de que gran parte del día la pasamos sentados o tumbados, nuestro organismo se siente mucho mejor cuando nos movemos: la actividad física nos hace generar endorfinas, las famosas “hormonas de la felicidad”, y además nos permite mantenernos sanos y en forma.

Veamos este estupendo vídeo que nos explica el porqué:

Pero no sólo se trata de realizar ejercicio físico, sino de mantenernos activos en nuestro día a día cada vez que podamos. Siempre tenemos el poder de elegir entre una opción más cómoda y otra que puede suponer algo de esfuerzo físico pero que nos hará sentirnos mejor física y mentalmente: usar las escaleras en lugar del ascensor; ir andando en lugar de coger el autobús… Tú puedes elegir llevar una vida más activa y alejarte del sedentarismo para cuidar de tu cuerpo.

Beneficios  económicos de la actividad física

Las enfermedades crónicas son causa de absentismo laboral repercutiendo directa o indirectamente en la falta de productividad de las empresas y siendo una carga para los sistemas económicos. Muchas de estas enfermedades se deben a procesos multifactoriales, entre los que destacan el sedentarismo o la falta de actividad física diaria.

Por eso el contexto laboral es un medio idóneo para la peculiaridad de tener recluida parte de la población, sentirse con el apoyo social y poder así establecer programas que estimulen, se aproximen y refuercen la actividad física. De esta manera, se ha comprobado que la intervención mediante programas de salud laboral, es un buen método coste-efectivo de los recursos sociosanitarios ya que disminuyen los días de absentismo laboral además de los costes derivados.

De esta manera, los poderes públicos y las empresas deben velar por la buena salud del trabajador ofreciendo programas que faciliten la información, educación y el entorno para la adopción de estilos de vida saludables.

Un estudio llevado a cabo por la organización Centers for Disease Control and Prevention (CDC) detectó que las personas físicamente activas tienen, en promedio, menos costes médicos directos al cabo del año que las sedentarias. El mismo estudio estimó que:

  • Un aumento de la actividad física moderada entre los más de 88 millones de estadounidenses sedentarios de más de 15 años de edad, habría reducido en 76.600 millones de dólares los costes médicos directos en 2000 en EEUU.
  • Las personas físicamente activas tienen menos días de ingresos hospitalarios y menos visitas médicas, y utilizan menos medicación que las sedentarias. El ahorro del gasto se observa tanto en hombres como en mujeres, con enfermedades y sin, e incluso entre fumadores y no fumadores.
  • Los investigadores concluyen que la adopción de estrategias poblacionales de promoción de la actividad física puede producir ahorros en los costes  de salud en diferentes grupos de adultos.

Los empresarios también se benefician

Los programas de actividad física en la empresa pueden reducir los días de baja entre el 6 y el 32%, reducir los costes sanitarios entre el 20 y el 55% y aumentar la productividad entre el 2 y el 52%.

En Canadá, un programa de promoción de la actividad física en el lugar de trabajo fue evaluado después de 12 años. El programa consistía en clases de actividad física dirigidas por un profesional 2-3 veces por semana durante 30-45 minutos por sesión. También se facilitó un gimnasio y equipamiento deportivo en la empresa. Los gastos de salud per capita en el lugar de la intervención fueron más bajas que en un lugar de control donde no se hacía la promoción de la actividad física. Por cada trabajador, la intervención ahorró 679 dólares de los EUA en gastos médicos al año, lo que significa una devolución de 6,85 dólares por cada dólar invertido.

Los estudios muestran que un estilo de vida inactivo junto con el exceso de peso tiene consecuencias adversas no sólo para la salud futura sino también para la salud actual. Por ejemplo, en un estudio hecho en Maine en 2007, los costes directos e indirectos producidos por la inactividad física se estimaron en 1.300 millones de dólares; los costes ligados al sobrepeso y la obesidad sumaron 414 millones y 863 millones de dólares, respectivamente. Este estudio también indica que las previsiones adversas pueden modificarse; incluso mejoras modestas del nivel de actividad física y del peso pueden producir un ahorro sustancial. Por ejemplo, el estudio muestra que si el 5% de las personas actualmente sedentarias en Maine caminaran a buen paso durante 20 minutos, 5 días a la semana, se ahorrarían 150 millones de dólares.

Beneficios de promover un estilo de vida activo en las empresas

  • Disminución de los costes asociados a bajas por enfermedad.
  • Disminución del absentismo.
  • Mejora de la productividad.
  • Repercusión sobre los hábitos de los trabajadores.
  • Fidelización de los trabajadores. Una empresa que promociona la salud en el lugar de trabajo es una empresa que se preocupa por sus trabajadores.
  • Mejora de la imagen corporativa. Proyección positiva hacia públicos internos (trabajadores) y también externos (clientes, proveedores, etc.).

Los estudios muestran que la falta de tiempo es uno de los motivos principales para no llevar a cabo una vida más activa y saludable.

Pese a conocerse desde hace tiempo los efectos beneficiosos de la actividad física sobre la salud, gran parte de la población no llega a alcanzar los niveles saludables. Esto se debe a diversos factores como la existencia de conceptos erróneos, por ejemplo:

  • Sólo la actividad física agotadora tiene efectos beneficiosos sobre la salud.
  • Fraccionar el tiempo total destinado a ser personas activas en diversas sesiones a lo largo del año no es efectivo.

En realidad, es más importante el volumen total de ejercicio que la intensidad; la cantidad global de actividad física se puede obtener en sesiones cortas repartidas a lo largo del día haciendo actividades variadas. Pero es necesario ser constante.

El lugar de trabajo se puede convertir en un vehículo para promover un estilo de vida más saludable. Con una acción tan sencilla como promover el uso de escaleras:

  • Se consiguen resultados positivos sobre la salud.
  • Se incide directamente sobre la productividad.
  • Se consigue una mejora de la imagen corporativa.

 10 trucos para ser más activos en el trabajo

  1. Utilizar las escaleras. Si hay muchas, combinarlas con el ascensor.
  2. Hacer actividades de pie: mientras habláis por teléfono, clasificáis documentos, hacéis fotocopias o esperáis una llamada.
  3. En lugar de usar el teléfono, ir a ver a los compañeros de trabajo para hablarles.
  4. Participar en la organización y/o en la oferta de actividades físicas en el trabajo.
  5. Substituir las pausas del café por pausas para caminar (se puede tomar un café caminando!).
  6. No permanezcáis más de dos horas seguidas sentados. Cambiar de posición e ir a estirar las piernas.
  7. De vez en cuando, hacer girar los hombros y estirar el cuello cuando estéis delante del ordenador.
  8. Contraer los músculos de la espalda y del abdomen mientras estéis sentados en la oficina o en el transporte público.
  9. Adoptar una posición más ergonómica (consultar a los expertos para cada puesto de trabajo).
  10. Hacer reuniones de trabajo activas: en pie o caminando.

Fuente: www.pafes.cat

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