¿Están los trabajadores especialmente sensibles gestionados por SPA peor tratados que en un propio?

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En el reciente congreso de medicina y enfermería del trabajo realizado en Madrid, muchos de los asistentes hemos evidenciado una vez más el abismo que separa la protección de la salud hecha desde un servicio de prevención ajeno (SPA) o uno propio (SPP).

Uno de los colectivos que más sufren esta diferencia de gestión son, como los llama la LPRL, los trabajadores especialmente sensibles (TES).

Cuando una empresa que no tiene un servicio de prevención propio, contrata uno ajeno para la realización de los reconocimientos médicos y para gestionar las diferentes etapas y menoscabos de salud de sus trabajadores. Tener el servicio de prevención (SP) en casa significa un mayor conocimiento de las condiciones y problemas de salud de los trabajadores, así como una mayor efectividad de las actividades que se llevan a cabo para mejorar su protección.

En cambio, de un SPA se espera una gestión estandarizada y homogénea para todas las empresas porque así somos ante la ley, iguales. Hasta añadiría personalizada para llegar a ser referentes médicos para los trabajadores. Así lo entendemos y lo aseguramos desde PrevenControl: convertir lo ajeno en cercano, aunque no sea propio.

La mayor característica del SPA es la gran heterogeneidad de sus clientes, tanto en número de trabajadores como en la actividad que realizan y ello confiere a los prevencionistas ajenos una variada experiencia de valor incalculable. Acostumbrados a luchar en todos los frentes, debemos ser capaces también de proteger a los TES de la misma manera en todas las empresas, sea cual sea su idiosincrasia.

La ley propone 4 grupos tributarios de especial sensibilidad:

  • embarazadas y trabajadoras en periodo de lactanciaimages
  • menores de edad
  • discapacitados
  • trabajadores temporales

 

y nos atrevemos a proponer un colectivo más:

  • trabajadores con enfermedades crónicas, ya que su estado biológico los puede hacer vulnerables a un riesgo determinado de su puesto de trabajo.

Los médicos y enfermeros del trabajo del SPA conocemos a los trabajadores a proteger durante la realización de los reconocimientos médicos. Esta práctica conocida como vigilancia de la salud es el principal acto de identificación de los TES, aunque en cualquier otro momento, el trabajador puede reclamar ser visitado por el servicio de prevención si cree que su puesto de trabajo vulnera su salud.

Una vez detectado un posible TES, se valora otra vez su puesto de trabajo y también la condición de salud del mismo, con el que cruzando los datos, el médico decidirá si el trabajador precisa de medidas preventivas adicionales a las que ya figuran en su lugar de trabajo o no. Atención, lo llamamos medidas preventivas adicionales (MPA) porque aceptamos que todos los puestos de trabajo ya cumplen con la prevención de riesgos laborales para hacerlos seguros y son adicionales porque ante un estado biológico concreto, quizás haya que añadir/modificar algunas medidas para que el puesto siga siendo seguro. Cuando esto no sea factible, se propone un cambio de puesto de trabajo.

Pero no avancemos tan deprisa. Aún en la ejecución de las MPA, la parte sanitaria y la parte técnica del SP se ponen de acuerdo para conocer las necesidades del trabajador o del puesto de trabajo y emiten una propuesta conjunta de MPA para que el empresario pueda específicamente modificar las condiciones de trabajo.

El empresario puede someter a consulta o consenso tales medidas propuestas al comité de seguridad y salud (CSS) o a algún otro comité competente, siempre garantizando la confidencialidad del trabajador y su intimidad.

Durante todo el proceso los representantes de los trabajadores deben asegurar que cualquier caso propuesto desde el SP, sigue un curso confidencial. Las empresas no deben esperar a que aparezca el primer caso de TES para crear este circuito, debería estar descrito dentro un procedimiento de adaptación/cambio de puesto de trabajo, conocido y consensuado entre todas las partes.

Ahondando en las medidas preventivas adicionales (MPA) que surgen después de una visita médica o técnica, éstas deben quedar reflejadas por escrito en un informe como una propuesta de mejora, a la espera que el responsable del trabajador responda, también por escrito, que las MPA propuestas se pueden asumir o no. Este circuito de ida y vuelta es importante para entender que el SP sólo propone y el que protege es el empresario con el asesoramiento del SP.

En el caso de las embarazadas, después de la reevaluación del puesto y la visita a la gestante, en el caso que sean necesarias unas MPA, se piensa primero en una adaptación de trabajo (tareas, horario o las dos), si no pudiera ser, en un cambio de puesto de trabajo y si tampoco fuera posible, existe la prestación por riesgo durante el embarazo. Para una buena gestión de puestos de trabajo, cada empresa ha de tener un listado de puestos exentos de riesgo para embarazadas. Este listado será conocido y aceptado por todas las partes.

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En el caso de menores, la legislación es muy clara en cuanto a condiciones sujetas a su contratación. El SP deberá velar para que exista una evaluación de riesgos específica y un listado de puestos de trabajo exentos de riesgo para este colectivo también.

En los discapacitados, proponemos siempre una valoración como las descritas anteriormente para determinar si deben ser considerados o no TES.  Ser discapacitado no significa que sea especialmente sensible pero sí que hay que valorarlo.

El último colectivo de trabajadores son, en mi experiencia, aquellos que acuden al servicio médico del SP para declarar alguna enfermedad crónica refiriendo que no pueden hacer alguna o varias tareas de las encomendadas en su puesto. ¿A qué director de recursos humanos no le ha supuesto un reto algún trabajador de este grupo? ¿Qué trabajador no ha acudido al médico de familia para que le haga un informe para el empresario antes que ir al médico del trabajo?

Está en manos de todos gestionar estos trabajadores:

  • El médico del trabajo valorará si las condiciones laborales interfieren en su estado biológico. El médico debe trabajar con protocolos estandarizados para cada patología, para afinar mejor lo que puede y lo que no debe hacer el trabajador en su puesto de trabajo. Esto implica un buen conocimiento de los puestos de trabajo y los posibles riesgos que entrañan. Sin estas dos condiciones, el médico podría no aplicar el mismo criterio en diferentes casos, con la consiguiente pérdida de confianza para gestionar a los enfermos crónicos de una empresa.
  • El servicio de prevención propondrá las MPA que crea convenientes siempre que sean necesarias. Este concepto de proponer es tan interesante como necesario para la buena integración del SP en la empresa. Cuando el SP identifica un TES y propone unas MPAs, debe esperar a que el empresario las apruebe ya que por ley, es él quien debe garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo. Las MPAs propuestas irán dirigidas al empresario y es oportuno que se compartan con el trabajador, ya que no deja de ser un resultado a un examen de salud.
  • El empresario decidirá la evolución de ese trabajador en su empresa aceptando las MPAs y adaptando el puesto, cambiándolo de puesto o buscando otras soluciones administrativas. El SP debería obtener una respuesta escrita a sus medidas propuestas ya que en algunos casos será necesario saber porqué no se han mejorado las condiciones del puesto de trabajo o del trabajador tal y como las había propuesto el SP.

El gran reto de los servicios de prevención ajenos (el nombre de “ajeno” ya lo dice todo) es ser más cercanos todavía conservando la experiencia y versatilidad que nos da el ser un servicio de prevención de muchas empresas diferentes a la vez.

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
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1 comment

  1. Avatar

    Excelente artículo, que marca bien a las claras las diferencias, entre un Servicio de Prevención Propio y uno Ajeno. Yo casi las resumiría en: Que fácil es hacer Prevención con un Servicio Propio.
    Los directivos de estas Empresas, hasta hacen caso a los Prevencionistas. No así cuando se trata de uno Ajeno