Uno de los enemigos ocultos de la Seguridad y Salud, la posverdad: Ideas para combatirla (y III)

El tiempo estimado de lectura es de 4 minutos

Tenemos ya ideas suficientes para elaborar un mapa de ideas que permita reducir el impacto de la posverdad en nuestras acciones. Vamos con ello:

Dar un tono positivo a nuestros mensajes

Un “ponte el casco para evitar accidentes” será rebatido con celeridad mediante un “Manolito tenía el casco puesto cuando le cayo la viga de 2 toneladas en la cabeza y no le sirvió de nada”. Por contra, un “ponte el casco para sentirse seguro” generará un vínculo con un sentimiento que todos anhelamos, que es la seguridad.

Evitar los “piscinazos”

Podemos poner como ejemplo la declaración de la Ministra Teresa Rivera “El diésel tiene los días contados“. Recurrir a éste tipo de frases lapidarias es extremadamente tentador, pues es un mensaje corto y de elevado impacto; conseguir que nuestra frase o eslogan no sea objeto de duras críticas es realmente complejo.

Cree en tu mensaje

El poder de la posverdad está en las emociones que genera. El mensaje escrito se puede estudiar, analizar, y buscar el mayor impacto emocional posible. Con ello conseguiremos controlar el 10% del mensaje.

Si queremos que nuestro mensaje realmente emocione, necesitamos que nuestro lenguaje no verbal entusiasme incluso más que el verbal. Podemos estudiar técnicas de lenguaje no verbal y utilizarlas para enfatizar nuestras palabras. Pero si no creemos en lo que estamos diciendo, nuestro cuerpo nos delatará más temprano que tarde.

Por tanto, creer sin fisuras en nuestro mensaje /iniciativa /acción es un paso clave para emocionar y atraer. No es posible convencer a los demás de algo que no te convence a ti. En éste punto toma relevancia la crítica. No podemos ignorar que somos sensibles a la posverdad y, por tanto, la crítica, especialmente si es destructiva, puede minar nuestra fe, lo que nos restará credibilidad.

Es un fenómeno que, como formador, sufrí en varias ocasiones. Comenzaba mi discurso, alguien me rebatía un concepto, y empezaba a dudar de mi verdad. La consecuencia era pérdida de confianza que transmitía de forma inevitable a mi lenguaje no verbal, momento en que el auditorio completo perdía la fe en mí y comenzaba la tormenta de descalificaciones a mi discurso.

Estas experiencias me permitieron, aparte del mal trago y de motivarme para cambiar la manera de impartir formación radicalmente; encontrar una nueva herramienta para combatir la posverdad

Escucha a tus trabajadores

Evidentemente antes de trabajar en Seguridad y Salud hemos pasado por un proceso de capacitación que nos permite tener los mejores conocimientos respecto a qué acciones son más seguras y qué acciones no lo son tanto. Sabemos las consecuencias de la falta de seguridad, tanto físicas como legales. Nuestra motivación es conseguir que los trabajadores no se accidentes y no tengan problemas de salud.

Pero no podemos saber qué motivaciones tienen los demás. Tampoco su punto de vista sobre la situación.

El principio es sencillo, nuestras creencias no son únicas ni siquiera son válidas para todo el personal. Como ejemplo, la abrumadora mayoría pensamos que fumar es malo y que, por tanto, todo fumador estará interesado en dejarlo. Hasta de hecho estaremos tentados a criticar duramente a aquellos que prefieren tener peor salud y mayor riesgo de cáncer a renunciar al placer de fumar. Incluso podemos ir más allá y recurrir a la posverdad para descalificar a aquellos que “ponen en riesgo su vida de forma incomprensible”.

Es decir, enrocarnos en, por ejemplo, que es obligatorio utilizar el casco tendrá como resultado más que probable una fuerte resistencia en forma de posverdad.

Por contra, si consideramos que los trabajadores pueden preferir accidentarse a la incomodidad que supone el uso del casco, podremos adaptar el mensaje a nuestro objetivo. Entendemos que nuestro objetivo es conseguir un uso del casco por personal convencido de su necesidad. Si queremos imponerlo vía sanción, de poco importa la posverdad.

Practica el liderazgo

Posiblemente la herramienta más poderosa para combatir la posverdad. Entre las características de un líder que reducen el impacto de la posverdad están:

  • Empatía. La comunicación no empática es objeto de fuertes críticas
  • Modestia. Sin modestia la comunicación estará contaminada
  • Responsabilidad. Si no aceptamos nuestros errores, no podremos convencer de nuestras ideas.

Podemos pensar que, como gestores de Prevención no podemos ser líderes, pues nuestro nivel jerárquico es insuficiente. No es infrecuente que no tengamos personal a nuestro cargo. Ello impide que podamos ser líderes? Liderazgo es influir en los demás, convencer, por tanto no hace falta tener mando.

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
¡Contáctanos!

¿Quieres recibir puntualmente las novedades de PrevenBlog? Suscríbete a nuestro blog!

Dejar un comentario

*