Riesgo por interrupción (III): ideación del futuro

La construcción imaginativa del futuro y el desplazamiento en la línea temporal desde el pasado, claves en el proceso constructivo creativo.

El tiempo estimado de lectura es de 6 minutos

Hoy he quedado con mi  amigo Andrés. Vendrá a verme desde lejos, tiene un buen coche y no le importa hacer un trayecto de  más de cien kilómetros para venir a visitarme. Andrés se porta siempre muy generosamente conmigo y casi siempre me invita a comer. Charlar con él es un placer, porque es un pozo de sabiduría, de prudencia y de buen sentido. Iremos a un lugar especial, a una fonda de montaña, seguramente le gustará porque se puede contemplar un buen paisaje y la comida es estilo casero, nada sofisticada. Lo pasaremos bien.

El artículo de hoy ha sido fácil de escribir: he recogido mis pensamientos de por la mañana al levantarme, lo que discurría por mi cabeza, sin más. Estoy bastante creativo e imaginativo, ¿por qué? Intentaremos contestar la pregunta más adelante.

Idear el futuro, una exclusiva y una fuente de estrés

La capacidad de idear el futuro (future thinking), de imaginar lo que va a pasar, es exclusiva del ser humano; ninguna otra especie es capaz, aunque algunos lo discuten. El Homo sapiens en su particular proceso evolutivo, en algún momento, tuvo un salto que permitió desarrollar la capacidad de idear el futuro de forma imaginativa. Se especula, pero, a ciencia cierta, no se sabe en exactitud el momento. Las pinturas rupestres del Paleolítico se interpretan, ya desde siempre, como procesos ideativos de prospección imaginativa del futuro: qué va a suceder. A partir de 2007, se despertó un gran interés por esta capacidad y se realizaron multitud de estudios para intentar descifrar los entresijos del proceso. Se piensa que este proceso necesariamente se trata de un proceso adaptativo, es decir, que proporciona una ventaja competitiva a la especie humana. Imaginar una situación de peligro, una amenaza, o por el contrario, una oportunidad, si lo hacemos correctamente y acertamos en nuestro –digamos- augurio, evidentemente, nos va a dar una ventaja adaptativa y competitiva enorme.

Sin embargo, en contrapartida, nos va a generar una situación de estrés añadido: el estrés por lo que pueda venir. Nos ponemos en guardia, en alerta, cuando nos olemos (imaginamos) un reto, disparando todos nuestros resortes psicológicos y hormonales. La gestión de este estrés si no se resuelve adecuadamente y se cronifica, puede resultar en un perjuicio serio para nuestra salud, lo vimos en un artículo anterior.

¿Y cómo funciona el proceso ideativo, nuestra imaginación?

Pues todos los estudios últimos realizados tienden a señalar que la ideación del futuro es un proceso que se realiza de manera constructiva y que parte de nuestra memoria, nuestros recuerdos; imaginamos a partir de lo que recordamos, incorporamos imágenes, conceptos e ideas de nuestro pasado en la construcción ideativa de nuestro futuro. Se han hecho pruebas de resonancia magnética nuclear y de otras imágenes encefálicas, se ha visto qué sucedía en pacientes con diferentes patologías o lesiones de tipo neurológico y se ha concluido que tanto la actividad de recordar el pasado como la de proyectar una imaginación ideativa del futuro las realizamos en nuestros lóbulos frontal y temporales medios, en el giro cingulado posterior y en el córtex retrosplenial, y también en las áreas parietal y temporal laterales de nuestro cerebro, mediante procesos muy similares. Se trata pues, de un hilo, de una línea de conducción entre el pasado y el futuro que se articula en nuestra mente de manera constructiva. A esto se le ha dado en llamar cronoestesia o desplazamiento mental por la línea temporal (mental time travel)

En realidad, pues, lo que he hecho esta mañana al levantarme, ha sido imaginarme cómo iba a ser mi día a través de un proceso constructivo, el cual, de manera selectiva  ha incorporado imágenes, ideas y opciones que he asociado con un determinado modelo de tipo evasivo: me he planificado un día tranquilo, agradable, en un lugar apacible, en una buena compañía y disfrutando de una  buena charla, alejando y poniendo coto al riesgo por interrupción cotidiano, o al menos aparentemente. Pero mucho cuidado: se trata sólo de una imaginación. Sin embargo, mi construcción (aunque de hecho gratuita), me tranquiliza, me reconforta y aleja mi estrés.

Relación entre estrés y proceso ideativo

El exhaustivo estudio del proceso ideativo humano ha demostrado que el estrés merma seriamente nuestra capacidad imaginativa e ideativa. Impactos importantes de estrés, como pueda ser un estrés postraumático, pueden llegar a bloquear por completo nuestra capacidad imaginativa, nuestro desplazamiento entre la línea que une el pasado con el futuro, el mental time travel.

Ahí podemos encontrar, pues, una explicación plausible sobre el porqué de mi disposición creativa e imaginativa de esta mañana; mi proyección de tipo evasivo, de desconexión del estrés, me ha facilitado una actitud y un desarrollo imaginativo y he sido capaz de idear un lugar especial, un escenario y una situación singulares y sugerentes para mi cita con Andrés.

Recordemos, no obstante, insisto, que se trata sólo de una figuración mía, una imaginación, de alguna manera una proyección totalmente gratuita.

Y, ¿qué hubiera sucedido si yo esta mañana hubiera imaginado un entorno distinto, de presión constante, de tensión por el trabajo y la convivencia con el riesgo por interrupción, la ansiedad y la predisposición al error que ello genera?

Pues bien, si saltando de la cama, mi imaginación, mi proyección ideativa del futuro para la jornada de hoy hubiera imaginado un día de tipo invasivo, sometido a presión, solamente por el hecho de imaginarlo, todavía en casa, sin haber recibido una sola llamada ni siquiera haber conectado mi terminal móvil, ya hubiera disparado todos los mecanismos biológicos necesarios conducentes a subir mis niveles de alerta y estrés para poder hacer frente al reto, a la lucha competitiva diaria; pero, de carambola, hubiera disipado mi disposición creativa e imaginativa, posicionándome ya, sólo al empezar el día, cerrando opciones de eficiencia y trocando mi productividad en mi frente de trabajo, en mi cometido en el entorno laboral por lo que al frente creativo se refiere. Sin embargo, el futuro, el siglo XXI se va a escribir precisamente en este frente: el creativo; y la capacidad ideativa, esa capacidad constructiva única de nuestra mente, ese hilo entre el pasado y el futuro aplicados en el entorno laboral, serán cruciales, más que el mero conocimiento. Como individuos no podemos competir ya ahora mismo en conocimientos con el conocimiento colectivo y el conocimiento en la red, estamos superados y desbordados.

La interrupción en el puesto de trabajo disminuye la capacidad creativa

 

Cuando interrumpimos a alguien en su puesto de trabajo, pues, a parte de reducir su productividad y el tiempo necesario para realizar su tarea (como ya vimos en anteriores artículos), estamos disminuyendo la capacidad creativa porque vulneramos precisamente su predisposición al mental time travel. Para poder realizar nuestro proceso de ideación a través del mental time travel necesitamos calma y tranquilidad.

Pero no termina aquí, lo peor queda por venir: ya no es la interrupción en sí, sino el hecho de saber que vamos a ser interrumpidos en nuestra tarea lo que impide que mane nuestra fuente de creatividad. O el saber que vamos a encontrar atascos, aglomeraciones. Imaginar que vamos a ser importunados, que recibiremos una determinada llamada telefónica…

La competitividad futura de nuestras empresas estriba precisamente en la capacidad creativa de todos los equipos. El Siglo XXI va a ser un gran desafío por la ingente destrucción de puestos de trabajo. Vamos dirigidos netamente al puesto de trabajo de calidad, por ende de creatividad y capacidad de ideación. El frente creativo de nuestras empresas necesita aislamiento y flexibilidad, alejar escenarios invasivos.

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
¡Contáctanos!

Dejar un comentario

*

Nombre y apellidos (requerido)

Correo electrónico (requerido)

Teléfono de contacto

Asunto (requerido)

Mensaje (requerido)

He leído y acepto la Cláusula de Consentimiento


Simple Share Buttons