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¿Has vivido alguna vez una emergencia con fuego real? Y en esa emergencia, ¿tuviste que emplear un extintor? Probablemente tu respuesta sea negativa. De hecho, es muy posible que no hayas recibido formación sobre el uso de extintores o, si la has recibido, que no hayas tenido que ponerla en práctica nunca.

Los extintores son en las empresas como algunos objetos decorativos: todos los vemos, nadie les presta atención, y parecen algo inútil sólo presentes por una imposición de la normativa. Podemos reflexionar sobre si tenemos extintores en casa, o en el coche, o si serían necesarios.

Permitidme la ironía, pero vista la escasa presencia de extintores en domicilios, comunidades de propietarios y demás, da la sensación de que los incendios sólo deben de producirse en las empresas. 

Ilustración de un extintor convencional

De hecho, es posible que le dediquemos más tiempo y esfuerzo a la selección de la decoración que a analizar qué extintores son más convenientes en nuestro entorno (empresa u hogar).

Que no cunda el pánico. Desgraciadamente es algo normal. Frecuentemente la reacción de los alumnos que acuden a un curso de extinción de incendios con fuego real es la misma: es muy útil, debería repetirse todos los años, hemos aprendido mucho, hemos aprendido a actuar sin miedo pero con prudencia, etc.

Formación e información

Todos aquellos que habéis realizado una formación en extinción de incendios con fuego real sabéis la importancia de conocer la situación de los extintores, realizar unas sencillas comprobaciones y conocer cómo lanzarlo cuando sea necesario de forma eficaz, manteniendo la calma y pensando antes de nada en la seguridad de las personas.

Ilustración de un trabajador lanzando un extintor sobre un fuego

Con el extintor ocurre como pasa con las cadenas de nieve en los vehículos: es mucho mejor conocer y practicar su uso antes de que nos veamos obligados por las circunstancias a usarlo.

También es sabido del análisis de pérdidas tras un incendio que actuar de forma precipitada usando un extintor inadecuado cuando no era necesario puede producir enormes pérdidas.

Por ejemplo: imaginemos una open office de grandes dimensiones donde se realiza una labor administrativa con ordenadores, donde se detecta humo saliendo de una papelera. Alguien avispado actúa lanzando un extintor de polvo. Sin entrar a valorar si la actuación ha sido o no adecuada (al final lo importante es que el incendio no se propague y no afecte a las personas), las consecuencias sí podemos adivinar que serán importantes en el orden económico, porque el agente extintor puede haber dañado los equipos, puede ser corrosivo y resulta difícil de limpiar.

De modo que es importante dedicarle atención a la selección de agentes extintores para la protección contra incendios y formar al personal en el uso eficiente de extintores. 

Sin embargo, en ciertas actividades específicas no se contempla el uso de agentes extintores específicos como los denominados extintores de clase F, dirigidos a producir su efecto sobre grasas y aceites en cocinas de restaurantes.

Imaginemos el ejemplo anterior de la open office trasladado a un restaurante abierto al público, con éxito, excelentes profesionales,… ¿qué podemos encontrarnos?

Aquí podemos encontrar varios ejemplos:

Incendio en Málaga

Incendio en Pontevedra

Incendio en Madrid

Incendio en Cornellà

Incendio en Santander

Extintores de clase F / K

Los extintores de clase F (denominación europea, frente a la clase K como se conocen en Estados Unidos) emplean como base para el agente extintor el acetato de potasio (CH3CO2K).

Fórmula química del acetato de potasio

Qué ventajas incorpora para el sector de la restauración

Al aplicar un extintor común sobre un recipiente con grasa o aceite ardiendo (una freidora, por ejemplo) el impulso del agente extintor sobre ese aceite puede provocar salpicaduras que esparzan gotas de aceite ardiendo alrededor. Este tipo de extintores clase F pulveriza el agente extintor, reduciendo el arrastre durante su descarga.

El propio diseño de la boquilla de descarga suele orientarse a pulverizar el agente por encima del fuego. Del mismo modo, la manguera facilita su uso en espacios reducidos.

Cazo ardiendo en una cocina de gas

Al pulverizar, se forma una neblina de agente extintor muy fina que a su vez limita las salpicaduras e impide que el fuego se reproduzca. Esta neblina al entrar en contacto con la grasa produce una reacción que convierte la grasa en jabón (saponificación), dificultando a su vez el aporte de oxígeno al fuego.

Este tipo de extintores son a priori aptos para restaurantes, freidoras, parrillas, planchas, etc. No obstante, siempre será preferible realizar un estudio de las necesidades del local y de la actividad a cargo de profesionales que simplemente proveernos de unos extintores. Recordemos que hay una gran variedad de soluciones en el mercado, muchas permiten el empleo de sistemas automatizados de protección contra incendios, que pueden evitarnos perder el fruto de nuestro esfuerzo a consecuencia del fuego.

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1 comment

  1. buena información e imágenes también, bastantes completo, sobre todo la explicacion de los extintores tipo f/k que no muchos saben para que se usan. felicidades Antonio te dejo 5 estrellas



He leído y acepto la Cláusula de Consentimiento.

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