¿Qué puntos críticos esconde el método FINE de valoración de riesgos?

El tiempo estimado de lectura es de 6 minutos

Todos los que estamos en el mundo de la prevención de riesgos laborales conocemos el Método FINE para valoración del nivel de los riesgos mediante fórmulas matemáticas.  Pero quizás no todos conocemos algunos detalles importantes necesarios o puntos críticos para su correcta aplicación.

Este método fue desarrollado por William T. Fine bajo el nombre Mathematical Evaluation for Controlling Hazards fue publicado en 1971 por el Naval Ordnance Laboratory Norteamericano.

La metodología consta de dos submétodos o fórmulas: uno para determinar la gravedad de los riesgos y orientación en el establecimiento de prioridades de la acción preventiva, y otro para la determinación de si el coste de la aplicación de las medidas que evitan el riesgo están justificadas o no.

En este post nos centraremos en el análisis que hemos hecho en Prevencontrol sobre la aplicación de la primera parte de este método (es decir la valoración de riesgos y prioridades), y en un conjunto de puntos críticos que hay que hay que tener presentes cuando se aplica.

La fórmula utilizada para el cálculo del nivel de riesgo es el producto de 3 factores:

Factores de valoración de riesgo - Método FIN

Factores de valoración de riesgo – Método FINE

GRADO DE RIESGO = CONSECUENCIAS x EXPOSICIÓN x PROBABILIDAD

Respecto a la clasificación del riesgo, aunque hay varias escalas de interpretación del Grado de Riesgo para priorizar la actuación, la más extendida es la siguiente:

Clasificación del Riesgo según Método FINE

Clasificación del Riesgo según Método FINE

Hay que recordar que este método se desarrolló de forma empírica en el sector de artefactos navales y que se determinó que se podía universalizar con las adaptaciones y correcciones que se considerasen necesarias.

Habiendo analizado a fondo el funcionamiento de esta metodología, vale la pena destacar los siguientes puntos críticos y conclusiones.

Puntos críticos

1.- Los valores del método crecen exponencialmente:

Es decir que el conjunto ordenado de los posibles valores numéricos que se obtienen en su aplicación crece de forma exponencial. De modo que gran cantidad de combinaciones de valores de factores ofrece valores muy bajos o bajos que van creciendo muy paulatinamente hasta que en las pocas combinaciones finales los valores más elevados se disparan, tal como se muestra en el siguiente grafico que presenta la distribución de los posibles valores que puede tomar la valoración del riesgo con este método.

grafico distribución valores FINE

Fuente: PrevenControl

Por lo que, como podemos ver en el gráfico siguiente, un porcentaje elevado de valores calculados presentan valores muy bajos o bajos, y los valores medios y altos se presentan en porcentajes mucho más bajos.

Fuente: Propia

Fuente: PrevenControl

Algunos ejemplos:

  • De las 36 posibles combinaciones de valoración de riesgo con consecuencias de heridas leves (C6) ninguna de ellas superará un valor de 100.
  • De las 36 posibles combinaciones de valoración de un riesgo que presente probabilidad practicamente imposible (P6) ninguna de ellas superará el valor de 100, aunque se trate de una catástrofe.
  • Para una valoración de un riesgo con consecuencia de muerte (E3) con una exposición de entre una vez por semana a una vez al més (C3) si la  probabilidad es que se sabe que ha ocurrido (P4) su valor solo alcanza 75.

Es decir el sistema de cálculo tiende a dar valores a la baja para valores muy bajos, bajos y medios, y dispara sus valores a la alza para valores altos y muy altos.

También hemos visto que esta distribución creciente exponencial puede convertirse en creciente bastante uniformemente mediante la aplicación de su función logarítmica, lo que nos permite estudiar mejor sus valores de una forma más lineal.

Fuente:Propia

Fuente: PrevenControl


2.- La escala de calificación del riesgo no es homogénea:

La escala de calificación del riesgo parece que compensa en parte esta distribución exponencial de valores, pero no de una forma suficientemente equilibrada ni lineal. Como podemos ver en el siguiente gráfico, el % de valores asignados a cada calificación de riesgo es diferente sin seguir un criterio uniforme.

Fuente:Propia

Fuente: PrevenControl

Lo que consigue el ajuste de la clasficación de valoración de riesgos, es acumular en classificación aceptable la gran cantidad de valores bajos y muy bajos que se obtienen (el 38% de los valores), y progresivamente descender la candidad de valores a medida que la clasificación aumenta de nivel. Excepto en la clasificación “Muy alto” que vuelve a dispararse, perdiéndose la disminución progresiva que equilibraria el sistema.

Además al convertirla en función creciente linear mediante su función logarítmica, para ver mejor la distribución de la clasificación de riesgos, vemos que sobre una escala lineal la amplitud de cada clasificación (la diferencia entre el valor máximo y mínimo) también presenta disparidades similares.

Fuente: Propia

Fuente: PrevenControl


Conclusiones

Aun siendo un método matemático de valoración, la elección de valores es por criterio técnico subjetivo, por lo que en el momento de aplicar el método para valorar riesgos y para establecer prioridades de actuación deberemos tener en cuenta estos puntos críticos antes de determinar nuestro nivel de estimación de cada factor de valoración, para que ésta sea lo más uniforme, equilibrada y adaptada a nuestro sistema de valoración.

Como factores y recomendaciones a tener en cuenta para ello, destacamos los siguientes:

  • Que gran parte de los cálculos realizados con combinaciones de valores bajos y medios darán clasificación “Aceptable” que no requiere acciones, por lo que si el riesgo requiere alguna acción correctora o preventiva tendremos que subir los criterios de valoración para obtener valoraciones a partir de “Moderado”.

Ejemplo: Para un riesgo con consecuencia de muerte (C=25), con exposición rara (E=1) y probabilidad extramadamente remota (P=0,5) obtenemos un valor de 12,5 y su clasificación es aceptable, pero es posible que por criterio técnico y de empresa decidimos que una muerte nunca puede ser aceptable, sea cual sea su valoración.  Teniendo en cuenta esto,  habrá que ajustar nuestro criterio técnico en la valoración de la exposición y probabilidad para que la valoración de dicho riesgo sea al menos “Moderado” y aplicar algun tipo de medida.

  • Que para una probabilidad muy baja (0,1) la máxima clasificación de riesgo será Notable, aunque sea una catástrofe con exposición continuada. Y la mayor parte del resto de combinaciones, habiendo escogido esta probabilidad resultaran “Aceptables”. Por lo que debemos tenerlo en cuenta en el momento de empezar a establecer el criterio de valoración de la probabilidad de los riesgos para que sea aplicado de forma uniforme para todos ellos.

Ejemplo:  Inicialmente valoramos un riesgo de consecuencias catastróficas (C=100), con exposición continuada (E=10) y probabilidad prácticamente imposible (P=0,1) y obtenemos un valor de 100 con clasificación “Notable”. Pero consideramos que una catástrofe con exposición continuada no puede quedarse en una clasifación de solo “Notable” por lo que acabamos incrementando la probabilidad a extremadamente remota (P=0,5) con lo que obtenemos un valor de 500 y una clasificación de “Muy Alto” que se ajusta más a nuestro criterio. Pero al realizar este cambio hemos cambiado nuestro criterio técnico al decidir la probabilidad y si queremos una aplicación uniforme del método debemos ser conscientes de ello y si es preciso reajustar nuestras valoraciones.

  • Que la cantidad de combinaciones de valores que clasifican el riesgo como Muy Alto es casi 3 veces mayor que los que clasifican el valor como Alto. Esto supone que, en algún tipo de valoraciones, podemos pasar fácilmente de una valoración de “Alto” a “Muy Alto” o incluso de “Notable” a  “Muy Alto”.

Ejemplo: Para una valoración de un riesgo con consecuencia de muerte (C=25), exposición frecuente (E=6) y probabilidad remota (P=1) la valoración del riesgo es de 150 (Notable). Si en la valoración de dicho riesgo establecemos que la probabilidad es rara en lugar de remota (P=3) la valoración del riesgo pasa a 450 (Muy Alto). De modo que con un solo cambio de probabilidad (cuya interpretación solo presenta matices sutiles) pasamos de un riesgo”Muy alto” a “Notable”.

Esperamos que estas consideraciones os sirvan para una mejor aplicación de este gran y extendido método de valoración de riesgos.

Prevencontrol

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1 comment

  1. Alberto Muñoz García

    En mi opinión, la fórmula de FINE no es tan buena como parece, por las siguientes causas que omite:
    • Nuestra intuición nos dice (y la experiencia lo confirma) que cuanto mayor es la inseguridad ante un posible accidente mayor es el peligro, e inversamente. Sin embargo, a nadie le importa considerar el grado de inseguridad en un puesto de trabajo para valorar el peligro, a pesar de que la experiencia nos dice que cuanto mayor es la inseguridad (por ejemplo, andamio sin barandilla) mayor es el peligro.
    • Nuestra intuición no nos dice que cuantas más veces se expone un empleado a condiciones de trabajo inseguras mayor es el peligro, sino que el peligro permanece intacto. Dicho de otro modo, la frecuencia de exposición al peligro no lo modifica en absoluto. Además, la fórmula omite la variable duración de la exposición. Por ejemplo, si un empleado se expone 100 veces al día en un andamio sin barandilla, pero la duración de cada exposición es de sólo 10 segundos, la fórmula de Fine nos dice que el grado de peligrosidad es muy elevado. Pero la experiencia nos dice lo contrario: en tales condiciones la probabilidad de accidente es despreciable y, por tanto, también el peligro.
    • Nuestra intuición nos dice (y la experiencia lo confirma) que cuanto mayor es la posibilidad de fallo infraestructural, técnico o humano mayor es el peligro, e inversamente. Sin embargo, a nadie le importa considerar la posibilidad de ocurrencia de fallos del sistema para valorar el peligro, a pesar de que la experiencia nos dice que son causa de accidente.
    • La probabilidad de accidente no es causa de peligro, sino su efecto. La magnitud del peligro valora la probabilidad de accidente, pero no a la inversa. Por ejemplo, cuanto menor es la magnitud de la causa “altura de barandilla” (peligro), mayor es su efecto “probabilidad de accidente”.



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