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Muchas veces en nuestras inspecciones como técnicos, nos encontramos en la conjetura de si lo que estamos evaluando es o no del todo seguro a pesar de estar cumpliendo con la Ley. Un ejemplo de esto es el tema de la protección de escaleras fijas de servicio mediante aros circundantes, ¿son o no son eficaces frente al riesgo de caída?

Una reflexión habitual para el técnico de prevención es la siguiente: ¿Cómo defiendo ante la dirección de la empresa o Dpto. de producción que una medida que a priori cumple con la Ley no es suficiente y requiere una inversión adicional?

La respuesta tiene miga y muchos quebraderos de cabeza detrás. Para intentar dar luz a este asunto vamos a analizar cómo se encuentra el panorama normativo actual en relación a la protección de escaleras fijas de servicio:

  • RD 486/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Este RD establece que las escalas fijas que tengan una altura superior a 4 metros dispondrán, al menos a partir de dicha altura, de una protección circundante. También indica que para alturas superiores a 9 metros deben instalarse plataformas de descanso cada 9 metros o fracción. No obliga a la incorporación de sistemas anticaídas en este tipo de estructuras.
  • NTP 408 (Escalas fijas de servicio). Establece que escalas que tengan más de seis metros de longitud deberán disponer de una jaula de protección situada a partir de una altura de 2,50 m desde la plataforma o suelo del cual parte y deberán tener un diámetro máximo de 0,60 m. También en su apartado “Sistemas de protecciones personales anticaídas” indica que “su instalación y uso deberá ser obligatorio en todas las escalas fijas”. Además especifica los sistemas anticaídas concretos que deben ser instalados: dispositivos retráctiles o líneas de anclaje verticales -líneas de vida- rígidas o flexibles, contemplados ambos en la UNE-EN 363.
  • CTE-DB-SU1 Código Técnico de la Edificación. En el Documento Básico SU, Seguridad de utilización, en el apartado SU 1 “Seguridad frente al riesgo de caídas” cita: “Las escalas que tengan una altura mayor que 4 m dispondrán de una protección circundante a partir de dicha altura. Esta medida no será necesaria en conductos, pozos angostos y otras instalaciones que, por su configuración, ya proporcionen dicha protección.”
  • UNE-EN ISO 14122-4:2005, recomienda que las escalas cuya altura sea superior a 3 metros dispongan de una jaula de seguridad (protección circundante) al menos a partir de dicha altura, pudiendo arrancar la jaula desde 2,20 metros como mínimo para permitir el acceso de las personas a la escala
  • LEY 31/1995A través de uno de sus principales preceptos obliga al empresario a evaluar los riesgos y a adoptar las medidas necesarias para eliminarlos si es posible, y si no es así, minimizarlos además de Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.”

Como podemos ver, la descripción más restrictiva la encontramos en la NTP 408 (clasificada por el INSHT en el año 1996). Esta nota técnica, además de no tener carácter vinculante, fue derogada por el R.D. 486/97 (sus criterios legales, no técnicos). Con esta variedad de criterios, parece difícil justificar que esa escalera, que está perfectamente cumpliendo la Ley, no es totalmente segura.

No nos queda otra que recurrir a otro apartado de la LPRL, el cual también establece que se debe disminuir todo riesgo que no se pueda evitar o eliminar pero ¿a qué precio estamos hablando?

Toca hacer prevención y no limitarse a cumplir los mínimos.

La cuestión es: ¿realmente la protección de aros circundantes evita el riesgo de caída a distinto nivel?

En Reino Unido, el Health and Safety Executive publicó en 2004 un informe de investigación llamado “Preliminary investigation into the fall-arresting effectiveness of  ladder safety hoops” del cual se desprenden algunos conclusiones a este respecto. El informe muestra diferentes ensayos teniendo en cuenta las dimensiones antropométricas del trabajador.

Por poner un ejemplo, a continuación se muestra una imagen de cómo sería una caída de un trabajador en una escalera “protegida” con aros circundantes.

Como podemos observar, esta protección puede que nos frene a la hora de sufrir una caída la aparente solución de un problema puede generar otros, como contusiones severas o incluso mutilaciones de miembros.

Otra solución sería la utilización de dispositivos anticaídas, tal y como indica la NTP, (dispositivos retráctiles o líneas de anclaje verticales -líneas de vida- rígidas o flexibles) incluso doble cabo si fuésemos capaces de asegurar la resistencia de los escalones. Para conocer las distintas aplicaciones de estos dispositivos en este tipo de escaleras, recomiendo la lectura del artículo Sistemas de Seguridad contra caídas en altura en escaleras fijas verticales

Volviendo al informe de HSE, tal y como se muestra en la siguiente imagen también se analizan en el mismo cómo sería la caída con este tipo de dispositivos anticaídas.

Viendo las imágenes podemos concluir lo siguiente:

  • El sistema anticaídas nos va a detener la caída igualmente.
  • La probabilidad de sufrir mutilaciones se reduce notoriamente.
  • Se facilita el rescate del trabajador en caso de caída.
  • Si bien no se facilita el descanso del trabajador en el caso de tener que posicionarse para realizar un trabajo como en el caso de los aros, este sistema te permite hacer uso de arnés dotado de cinturón con anclaje lateral de posicionamiento.

¿Cuál es el problema entonces?

El problema básicamente es que sigue siendo un requisito legal, no una opción.

¿Qué soluciones podríamos plantear?

  • Una solución para cumplir con la Ley y no dejar descuidada la seguridad del trabajador puede ser instalar una protección extra entre dichos aros, por ejemplo, malla metálica entre aros que aporte una continuidad al sistema. De este modo reducimos el riesgo de atrapamiento de miembros, pero no los efectos de la caída. Este sistema cumple con el objetivo de dar apoyo y descanso en caso de tener que mantener la postura y de actuar como “quitamiedos”, sin embargo tendríamos que tener en cuenta que éste material es menos resistente que el propio aro, por lo que un falso apoyo puede suponer una caída. Por otro lado, es un material que expuesto a la intemperie puede alcanzar altas temperaturas por lo que debiera preverse una protección mediante recubrimiento a base de imprimación que reduzca el grado de absorción del metal y el posible riesgo de quemaduras.
  • Optar por la utilización de ambos sistemas, el sistema obligatorio de aros circundantes y un sistema anticaídas adicional.

Y tú ¿has tenido experiencias similares? ¡Cuéntanos tu experiencia!

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2 comentarios

  1. Alberto N.

    Y que pasa cuando en una norma UNE te encuentras que indican claramente que no se puede hacer uso simultáneo de los dos sistemas anticaída (sigo pensando que la protección perimetra no es un sistema anticaída como tal)? Falta coherencia y aplicación de un mismo criterio no solo en la legislación sino tambien en las normas armonizadas.

  2. Yo entiendo que la protección no es simpre obligatoria.
    el RD dice:
    4º Las escalas fijas que tengan una altura superior a 4 metros dispondrán, al menos a partir de
    dicha altura, de una protección circundante. Esta medida no será necesaria en conductos, pozos
    angostos y otras instalaciones que, por su configuración, ya proporcionen dicha protección.
    Por tanto en instalaciones donde se disponga de líneas de vida fijas por ejemplo, ya se está garantizando la seguridad del trabajador.
    De hecho en pozos y galerias, los aros quitamiedos son un gravísimo riesgo para la evacuación.



He leído y acepto la Cláusula de Consentimiento.

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