¿Por qué usar los casos como recursos de aprendizaje en SST? (I)

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En un día normal en la oficina, Javier se predispone a levantarse de su mesa para ir a tomar un café cuando de repente, se tropieza y cae al suelo estrepitosamente dañándose la espalda. Unos kilómetros más lejos, María sale de revisar unas obras que dirige como proyecto y justo al abrir la puerta, un pequeño trozo de piedra cae en su casco, provocándole una pequeña contusión en la cabeza.

Estos son dos casos que pueden darse en el entorno laboral, y no son los únicos, pues los riesgos acechan continuamente en los lugares de trabajo y es responsabilidad de la empresa y los empleados saber cómo prevenirlos. Para ello, en esta entrada del blog veremos cómo el uso de casos para formar en seguridad y salud en el trabajo puede ser algo muy productivo y aprovechable, tanto para el formador como para los alumnos.

Actualmente ya existe una metodología académica llamada el método del caso. Esta nació en la Universidad de Harvard en el 1914 debido a que su Escuela de Derecho vio la necesidad de formar a sus estudiantes a partir de una metodología capaz de ponerles en situaciones prácticas, que simulasen escenarios reales, con el objetivo de que fuesen capaces de fundamentar sus líneas de pensamiento y decisiones a partir del estudio de situaciones determinadas. Este método ponía a un grupo de alumnos bajo la supervisión de un grupo observador, donde estos tenían que actuar en base a un caso (real o ficticio) que los profesores preparaban para el tema que se estuviese tratando. Por lo tanto, el método se convertía en una herramienta puramente práctica y que retaba a las mentes de sus alumnos a ser lo más perceptivos e inteligentes posible.

En el siguiente vídeo podemos ver una escena donde se representa una simulación de caso. La escena pertenece a la excelente serie Suits, que para los que no la conozcan, es un drama basado en el mundo de la abogacía corporativa:

Como podéis ver, los actores representan el método del caso donde cada persona debe adoptar un papel de esa situación y actuar en consecuencia. Los defensores buscar todos los argumentos posibles para defender a su cliente, y los acusantes a la inversa, buscando que el cliente del defensor sea responsabilizado por sus actos.

Posteriormente, este método ha ido evolucionando y se ha extendido más allá del derecho, por ejemplo, puede verse en Escuelas de Negocio (como ESADE, IE, EADA, etc.) y aplicado en estudios universitarios donde se prima el trabajo colaborativo y el aprendizaje a partir de casos. Para ello, el método fue concretándose más aún y se acabó por diferenciar cuatro puntos clave para que se desarrollase con éxito:

  1. Fase de estudio del caso y contextualización de la situación.
  2. Fase de valoración, con el que detectar los puntos clave que pueden haber llevado a esa situación.
  3. Fase para contrastar la información con el resto de participantes, formular opiniones y poner en común posibles soluciones.
  4. Fase para la reflexión teórica para establecer los contenidos y puntos teóricos de aprendizaje que se derivan del estudio del caso.

Las fases 1 y 2 se suelen desarrollar de forma individual, ya que es más un estudio preparatorio para después actuar en el aula, mientras que los puntos 3 y 4 se desarrollan en grupo ya que el estudio de casos requiere que se contraste la información con otros participantes y, por supuesto, que sea validado por el docente o experto en cuestión. Por lo tanto, podemos ver como se da la misma importancia tanto al trabajo individual como al trabajo colaborativo, dinámicas que son fácilmente aplicables a cualquier actividad formativa.

El método del caso suele aplicarse en clases presenciales, ya que como hemos podido ver, hay un alto componente participativo, pero desde hace unos años empiezan a aparecer simuladores de casos online que recogen todos los componentes de esta metodología y los ponen en práctica en entornos virtuales. Varios de estos ejemplos los podemos encontrar, también, en Harvard Business School, quienes son pioneros en desarrollar este tipo de recursos formativos elearning. Por lo tanto, es demostrable que este recurso abarca varias tipologías de formación y que dependiendo de las necesidades y de las posibilidades de la formación que tengamos delante, podremos diseñar el proceso formativo de una forma u otra.

En cualquier caso, la utilidad de esta metodología está muy probada hoy en día, y en esta entrada hemos podido ver una introducción para conocerla y ver cuál es su potencial que, en resumen, nos ayuda a aprender mediante un equilibrio de la teoría y la práctica, pero poniendo especial énfasis en las situaciones y en los contextos. En una próxima entrada veremos cuáles son las características del método del caso al detalle que pueden llegar a beneficiar la formación en seguridad y salud en el trabajo.

Si queréis ampliar conceptos como el que hemos expuesto, el próximo día 16 de octubre nos vemos en Foment Barcelona en la jornada sobre Metodologías didácticas para la formación en materia de seguridad y salud en el trabajo.

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