Maternidad y trabajo, cuestión de capacidad emocional

El tiempo estimado de lectura es de 4 minutos

Conciliar vida laboral y familiar o social es, en algunos casos, complicado, más si hablamos de trabajadoras con hijos a cargo. Por mucho que el cuidado de los niños se reparta, el hecho es que quien se queda embarazada y da a luz es la mujer, y quien necesita un tiempo de recuperación tras el parto es ella. Una vez llega el momento de decidir ser madre, ¿será posible compaginar la faceta maternal con la profesional?

Mother with baby.

La maternidad conlleva muchos cambios a nivel emocional que se agudizan con la llegada del bebé. De repente las mujeres se ven privadas de muchas de sus costumbres, quedando limitadas y acusando un gran cambio en su vida.  El problema está, como dice la coach Laura Gutman, en el “malentendido de las mujeres modernas” que “es creer que nuestro ‘yo’ está sólo en el trabajo”. Por eso, ante la situación de cambios y la dificultad de manejarse con el bebé y lo que ello acarrea, muchas mujeres vuelven al trabajo porque éste las salva y les devuelve la identidad perdida.

La incapacidad emocional de afrontar ambas realidades y de gestar un nuevo yo hacen que muchas madres dejen a sus hijos faltos de la atención necesaria por volcarse en el trabajo, no por las exigencias del mercado, sino por un problema de aceptación de su nueva persona. “El desafío está en la capacidad de construir una profunda conexión emocional con el niño y con la totalidad de nuestro “yo interior”, teniendo en claro que la identidad tendremos que reformularla en base a nuestros recursos emocionales” apunta Gutman. En resumen, no será el trabajo el que nos impida volcarnos en la relación con nuestros hijos, sino que será una cuestión de capacidad o discapadidad emocional.

Una vez resuelto el conflicto de las emociones, el más importante, llega la realidad. ¿Cómo gestionar el tiempo a nivel práctico para cumplir con las obligaciones tanto laborales como maternales? En este momento la mujer deberá asumir que tiene dos trabajos: uno en la oficina y otro en casa. Ambos exigirán dedicación y tiempo, con lo que hay que estar preparada.

Cada vez hay más mujeres en el mundo que crían y trabajan de forma paralela, pero en algunos países como Estados Unidos esta proporción de mujeres ha dejado de aumentar. El New York Times publicó un artículo en el que se explicaba que la participación de las mujeres norteamericanas con hijos en el ámbito laboral había disminuido de una forma tan asombrosa que muchos especialistas estaban tomando esa realidad como motivo de estudio.  “¿Será que este cambio representa una evidencia de la idea popular de que muchas madres prefieren quedarse en casa y cuidar de sus hijos?”, se pregunta el reportero Eduardo Porter.

Uno de los motivos radica en el sentimiento de culpa que muchas mujeres trabajadoras sienten por culpa de los estigmas sociales. Muchos piensan que ser buena madre no casa con ser una profesional de éxito, y que hay que renunciar a una parcela para ser buena en la otra.  Sin embargo, combinar ambas funciones puede ser hasta positivo para la afectada en cuestión. En el libro Not Guilty! The Good News About Working Mothers (¡Inocente! Las buenas noticias sobre las madres trabajadoras), Betty Holcomb documenta una buena cantidad de estudios que muestran que las mujeres trabajadoras son más sanas y menos depresivas que sus contrapartes.

Las claves para lograr una buena conciliación pasan por seguir cuatro puntos básicos:

  • Crear un sistema de apoyo. Aceptar la ayuda de los demás porque una persona sola no puede con todo. Pareja, amigas, familiares y hasta las madres de los compañeros de guardería del bebé pueden ser pilares sobre los que repartir la carga de la maternidad.
  • Insistir en involucrar a la pareja.
  • Buscar tiempo para una misma. Aunque suene súper complicado, la mujer ha de encontrar tiempo para estar bien consigo misma.Un baño largo o hacer alguna actividad física al menos durante 20 minutos, la hará sentir más relajada y en mejores condiciones de disfrutar de sus hijos.
  • Descansar lo más posible. Hay periodos en la vida de las madres trabajadoras en que se sienten tan cansadas que piensan que ya no tienen energía para seguir, así que hay que deshacerse de compromisos inútiles e invertir el tiempo en lo primordial, el descanso entre ello. Entre más descansada más fácil será manejar los problemas que inevitablemente surgen todos los días.

Esta es una buena ocasión para revisar este estupendo video sobre la maternidad y trabajo: “Ser madre es un plus”:

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
¡Contáctanos!

¿Quieres recibir puntualmente las novedades de PrevenBlog? Suscríbete a nuestro blog!

Dejar un comentario

*



He leído y acepto la Política de privacidad.