La segmentación de contenidos como modelo eLearning en PRL

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En seguridad y salud en el trabajo (SST) nos encontramos muchos factores que pueden impactar en la vida del trabajador, ya sean aspectos de seguridad, ergonomía, higiene y emergencias, de los cuales se ramifican numerosos temas que tratan riesgos específicos. De todos estos temas, es de vital importancia que la información referente a cada uno de ellos llegue de forma directa al trabajador, buscando la simplicidad en aquellos puntos más relevantes y que sean interiorizables rápidamente. Para ello, en PrevenControl hemos planteado un modelo basado en pequeñas cápsulas formativas cuyo objetivo es dotar de dinamismo, personalización y concreción al contenido tratado.

Para entender esta conceptualización, tenemos que hacernos 4 preguntas en primer lugar: ¿Qué queremos enseñar?, ¿Cómo queremos hacerlo?, ¿Por qué es necesario? y, ¿a Quién va dirigido?

¿Qué queremos enseñar?

Queremos acotar el contenido para explicar situaciones, causas o explicaciones vinculadas a una acción o riesgo en concreto. Como hemos mencionado anteriormente, todos aquellos riesgos asociados a un puesto de trabajo, en cualquier sector, tienen un impacto (en mayor o menor medida) en el rendimiento y desempeño del trabajador. En nuestra mano está, por lo tanto, dar los conocimientos necesarios para poder prevenirlo.

Esta acotación nos obliga a ver qué es necesario para el alumno en este caso, ya sea el impacto del jet-lag en el trabajador o las posturas mantenidas durante largas horas de viaje. Por lo tanto, es imprescindible reducir el contenido a pequeños inputs o puntos clave.

¿Cómo queremos hacerlo?

Nuestro objetivo es deconstruir los riesgos asociados a la SST y segmentarlos en pequeñas cápsulas de información, de forma que cada una de ellas sea independiente y trate un tema en concreto. En conjunto, la selección de una serie de cápsulas tiene que ir acorde a las necesidades de un perfil determinado, estudiando en primer lugar de dónde provienen y qué micromódulos se adaptan a ellas.

A partir de este estudio, un equipo de especialistas indica qué contenidos son necesarios para poder construir el curso final, donde se incluye un proceso de diseño instruccional para darle una base pedagógica al contenido y, posteriormente, darle forma con un diseño atractivo y dinámico para cautivar al alumno y romper con la monotonía.

¿Por qué es necesario?

Una  de las mayores demandas por parte de las organizaciones es poder ofrecer, en el menor tiempo posible, un programa formativo personalizado al puesto de trabajo. Por lo tanto, esta conceptualización se basa en adaptar y concretar el contenido para diferentes sectores y/o perfiles. Hablando en términos de SST, podemos encontrarnos a una persona que trabaja en un almacén farmacéutico, el cual asumirá una serie de riesgos específicos o, por otro lado, podemos encontrarnos con un trabajador de oficinas el cual asumirá otros riesgos muy diferentes. Esa necesidad de ofrecer un contenido heterogéneo y adaptable a múltiples perfiles o sectores es la principal premisa para poder crear este tipo de contenidos.

¿A quién va dirigido?

El contenido de estas cápsulas formativas está pensado desde el punto de vista de que cualquier perfil pueda asumir los contenidos con facilidad y que, a su vez, sienta que el proceso de aprendizaje realizado tiene un sentido. Por lo tanto, podríamos decir que este contenido está pensado para todo el mundo que tenga la necesidad de formar a sus empleados en materia de PRL.


Entendiendo las anteriores preguntas, que nos llevan a pensar en el foco y el público a quién más puede adaptarse este tipo de aprendizaje, tan sólo cabe comprender cómo se conforma el resultado final de este modelo formativo.

En primer lugar, tenemos que entender el esquema específico de un micromódulo:

  • Huyendo de la formación tradicional, al alumno se le plantea una situación ligada a un tema o riesgo específico en el que se presenta una disyuntiva o un caso. El objetivo principal es que mediante esta situación sean capaces de situarse dentro de un contexto muy concreto y que se familiaricen con el tema a tratar.
  • Posteriormente, se tratan los riesgos de forma esquemática o con pequeños contenidos de interés formativo, asociándolos con una causa (en caso necesario).
  • Las medidas preventivas son el siguiente paso a seguir por parte del alumno, ya que en PRL nuestro objetivo principal es darle aquellas pautas o consejos para evitar riesgos.
  • Por último, el micromódulo debe ir acompañado de un pequeño testeo de conocimientos o un ejercicio (o juego) práctico para poner darle más interactividad al contenido y romper con la monotonía.

El resultado final consiste en un conjunto de micromódulos que forman un curso completo. Éste se forma a partir del agrupamiento de categorías y riesgos en común, formando un curso a partir de bloques temáticos centrados en los temas mencionados al principio:

En este esquema, vemos como las diferentes categorías se relacionan a partir de conectores que actúan como hilo conductor del proceso de aprendizaje y, por último, se realiza una evaluación final para contrastar los conocimientos del alumno.

Si bien la conceptualización de este modelo formativo tiene como objetivo responder a unas necesidades básicas, siempre deben tenerse en cuenta múltiples factores antes de concretar un programa formativo, ya que es posible que a un tipo de perfil le encaje más una formación basada en micromódulos, mientras que a otro perfil será necesario hacer un proyecto a medida.

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
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