La formación en Seguridad y Salud, qué hacer para que sea eficaz (IV)

El tiempo estimado de lectura es de 2 minutos

Una vez hemos conseguido invitar a la reflexión a los trabajadores, es necesario proporcionarles a los mismos herramientas para que puedan y quieran cambiar sus hábitos peligrosos. Es de hecho un problema típico de las acciones formativas clásicas obtener un “si, muy bonito lo que acabas de decir, pero no me sirve para nada”. Es decir, necesitamos aportar al trabajador nuevas herramientas o puntos de vista que permita incrementar sus conocimientos, habilidades o, simplemente la mejora de sus comportamientos frente a los riesgos.

En éste punto de la formación, por una parte nuestras opciones se amplían, en función del nivel de madurez del grupo, podemos aplicar una sesión teórica en la que expongamos conceptos desconocidos o podemos aplicar dinámicas que orienten hacia el cambio de comportamientos, pero por otra, es la parte de nuestra formación que más exactitud requiere en la elección de la técnica.

Por ejemplo, proponer dinámicas orientadas al cambio de hábitos inseguros a trabajadores que tienen una actitud muy positiva hacia la seguridad, o explicar cómo utilizar una máquina de forma segura a alumnos que los conocen a la perfección es reiterar conocimientos y, por tanto, nuestra acción formativa quedará vacía y no generará aprendizaje.

En PrevenControl consideramos que la mejor opción para conseguir una formación eficaz es enfocar la misma hacia el nivel de competencia de los asistentes. La definición de competencia es extremadamente compleja; por lo que vamos a intentar simplificar lo máximo posible: competencia es la aptitud para ejecutar una tarea, lo cual se divide en conocimientos, habilidades y actitudes. Por poner un ejemplo muy simple, para freír un huevo, necesitamos saber que hay que cascar el mismo y verterlo sobre aceite hirviendo, tener la destreza suficiente para aplicar fuerza suficiente pero no excesiva al romper la cáscara y, por obvio que parezca, tener ganas de freírlo.

Resultado de imagen de competencias

El modelo Dreyfus propone cinco niveles competenciales:

  • Nivel 1: Novato
  • Nivel 2: Principiante
  • Nivel 3: Competente
  • Nivel 4: Profesional
  • Nivel 5: Experto

Correspondiendo:

  • Nivel 1: percibe los peligros y actúa para evitarlos
  • Nivel 2: conoce las normas de seguridad y las cumple
  • Nivel 3: es capaz de detectar y analizar de forma autónoma los riesgos y actúa para evitarlos
  • Nivel 4: Actúa de forma ejemplar, coherente e influyente
  • Nivel 5: Aplica técnicas complejas en variedad de contextos con gran autonomía personal y responsabilidad

Lo que implica muy diferentes estrategias en función del nivel en que nos encontremos desde la exposición de conceptos en el nivel 1 hasta dinámicas para trabajar la empatía en el nivel 4, estrategias que será necesario planificar antes de la formación mediante el análisis competencial del grupo a formar.

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
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