Interpretación de las normas o la doble contabilidad en prevención de riesgos laborales

El tiempo estimado de lectura es de 6 minutos

Cada vez es más frecuente encontrar compañeros de profesión que nos hablan de la “doble contabilidad” preventiva. Es decir, que mantienen una documentación en prevención de riesgos laborales duplicada: la que entregarán cuando tengan una inspección de trabajo, y la que les resulta útil realmente. Una triste situación que nos indica que posiblemente no estemos haciendo las cosas bien desde las distintas autoridades laborales.

La jurisprudencia y la mala praxis por parte de la autoridad laboral nos ha llevado a que algunos técnicos opten por hacer una prevención defensiva, frente a un trabajo más práctico, eficiente y eficaz. Evaluaciones de riesgo de 200 páginas, formaciones infumables repletas de referencias legales, coordinación de actividades empresariales con documentos de información de riesgos genéricos de 50 páginas, son algunos de los engendros con los que nos encontramos a diario, provocados por un “monstruo” que hemos creado entre todos.

Algunos estamos de acuerdo en que esto no sirve demasiado, por lo que han optado por mantener una documentación que podríamos denominar “clásica”, y trabajar en paralelo otra que es la que realmente les sirve.

Ejemplo/Caso número 1:

documentos

Empresa multinacional de 300 empleados. Existen una serie de razones que motivan que la compañía quiera realizar un importante cambio en cuanto a su desempeño en seguridad y salud laboral. El proceso de cambio se inició mediante la implicación de la dirección que movilizó a todo el equipo. La primera acción que realizaron fue el análisis de la gestión que hasta el momento se hacía de la prevención y del sistema de gestión, esto les permitió constatar que su evaluación de riesgos no era “real”, no era operativa, no estaba adaptada a sus circunstancias y actividad, la información no podía ser transmitida a toda la plantilla de forma entendible y clara.

Comenzaron a redefinir el sistema de gestión de la prevención, empezando por realizar una nueva evaluación de riesgos más adaptada a la realidad. Se constituyó un equipo de trabajo en el que se implicaron un gran número de trabajadores y realizaron ellos mismos la evaluación de riesgos atendiendo a las secciones, actividades y tareas concretas desarrolladas en la planta, con la ayuda del técnico de prevención de riesgos laborales de la empresa. El fruto fue una evaluación de riesgos adaptada a sus necesidades, con gran contenido gráfico, que todos entendían y que reflejaba la realidad de la empresa. Se realizó una edición de la evaluación de riesgos en formato libro, muy manejable que estaba disponible en los puestos de trabajo.

El proceso de cocreación entre todos los empleados, que tuvieron voz y voto, fue precisamente el éxito del proyecto. No obstante, este estupendo libro/manual que reeditan año a año, no es el documento que muestran en caso de inspección de trabajo. Mantienen un segundo Plan de Prevención que les elabora un servicio de prevención ex-vinculado a una MATEPSS, que sigue siendo el documento que entregan a Inspección, para evitar “problemas”.

Ejemplo/Caso número 2:

Empresa multinacional de 4.500 empleados. El servicio de prevención de la firma, uno de los más innovadores de los que conocemos, tenía necesidad de cambiar la forma en la que realizaban sus formaciones. Para ello, decidieron consultar a los empleados de la compañía qué les podría encajar como herramienta para sensibilizarles. La respuestas no dejaban lugar a dudas:  querían algo nuevo, divertido, atractivo, en el que se vieran identificados, para cualquiera, algo versátil, útil, corto, para ver donde quisieran…

nubeEl servicio de prevención de la empresa tenía claro que buscaba sensibilizar a sus compañeros de trabajo, con un formato con el que tuvieran una presencia recurrente para reforzar el mensaje, y que estuviera disponible y fuera gratuito para todos. Decidieron crear unos vídeos cortos (poco más de 2 minutos) y los colgaron en youtube.

El resultado de todo ello fue la mejor formación en trabajos en oficinas que jamás realizaron. El impactante método formativo caló profundamente en toda la plantilla, que además compartió en redes sociales aquellos vídeos, y se convirtió en un fenómeno de masas con más de 4 millones de visualizaciones. Además, recibieron peticiones de entidades de todo el mundo para utilizar los vídeos, consiguieron una enorme visibilidad del servicio de prevención, y mejoraron la percepción de los empleados respecto de la firma. Un exitazo sin precedentes.
Pero creen que estos vídeos, altamente efectivos, pasarían la “prueba del algodón” de ser considerados como una formación teórica y práctica, adecuada y suficiente como reza el artículo 19 de la LPRL? Creo poder afirmar con toda seguridad que no.

Podríamos contar otros tantos casos de empresas que nos han transmitido que elaboran esta “doble contabilidad” entre lo que es útil y lo que requiere inspección, y la insatisfacción que les provoca el crear sistemas de comunicación en prevención altamente efectivos de los que a algunos inspectores solo les interesa la constancia documental, más allá de la eficacia y la eficiencia.

El artículo 19 de la LPRL, como decíamos, indica que la formación en prevención debe ser teórico-práctica, adecuada y suficiente. No habla de que sea eficaz, aunque se puede vislumbrar.

El fundador de la escuela de la libre investigación científica, François Gény, tenía una máxima que decía que “es un error creer que la ley y el derecho consuetudinario sean fundamentos completamente suficientes para dictar toda clase de resoluciones judiciales”, sino que debe admitirse la necesidad de recurrir a la interpretación jurídica, con el principal objetivo de poder interpretar las normas, leyes, reglamentos y demás disposiciones legales de una manera realista y coherente.

Posiblemente si pusiéramos la interpretación de la Ley al servicio de la eficacia, otro gallo nos cantaría.

PD: Me ha parecido interesante inserir algunos de los comentarios realizados a este post en el grupo de Linkedin de PRL innovación:

Efectivamente eso puede pasar porque la forma de explicar lo que hacemos dentro y fuera de la empresa puede ser diferente. Desde mi punto de vista hay al menos dos razones:

1º Todo lo que hacemos debería estar adaptado al “cliente” al que se dirige, Eso quiere decir que debemos adecuar los contenidos, el lenguaje, la imagen, etc. a quien va dirigido. Si esto hace que, por ejemplo, una comunicación pueda ser diferente para un técnico o para un directivo dentro de la propia empresa, también tendría que ser diferente lo que se hace para personas externas.
2º Nuestro objetivo tiene que ser integrar la prevención y crear cultura preventiva. Cuanto más avanzas en esa línea, desde mi punto de vista más “invisible” debe hacerse la prevención. Si trabajas de este modo, para evitar que se pueda pensar que “careces de sistema de gestión”, puede ser necesario preparar documentación cuya finalidad sea explicar el citado sistema de gestión.

Felix Sanz, Health, Safety and Wellbeing Manager en VODAFONE ESPAÑA
Absolutamente de acuerdo con los dos. ¡Cuántas horas perdidas en documentación vacía de eficacia! Y además, desprestigia nuestra profesión.
Gracias por vuestras reflexiones.

Silvia Oceransky, Especialista en Cambio Cultural y Comportamental. Consultoría Estratégica en Bienestar, Prevención y Cambio Cultural. Ex Directora de Área de PRL de Azucarera Iberia

Prevencontrol

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2 comentarios

  1. Josep

    El papeleo es un factor a tener en cuenta, no por rellenar más papeles la prevención será mejor.
    La documentación a de ser escueta y entendible para cualquier persona, tenga el nivel intelectual que tenga, porque, sino lo conseguimos no servirá de nada.

    Tenemos que involucrar a los empleados en las tareas de prevención, hacerles ver la parte positiva, que son el bienestar y la seguridad de ellos. Quienes conocen los peligros de accidentes de trabajo, son los propios trabajadores que los viven día a día y que se las ingenian para no accidentarse, pero que al final llega el día del accidente y es cuando decimos ya hacia tiempo que decía que tendríamos un accidente. Pero nadie ha hecho nada para evitarlo.

    Si nuestros colaboradores se dan cuenta que nos preocupamos por su salud, ellos colaborarán con nosotros e incluso nos darán soluciones para mejorar el nivel de accidentes. Es muy bueno, hacerles saber los accidentes que han habido en el año anterior para mejorar el actual y también sería muy recomendable poner el ahorro económico en la disminución de accidentes. Es como lo entienden mejor los responsables de las empresas.

  2. El problema es que muchas veces se preocupan los técnicos por la cantidad de papeles (cuanto más pese el tocho de papel, parece ser que “será mejor”) y no por la calidad del mismo… Documentos generales que son un copia pega de otros…



He leído y acepto la Cláusula de Consentimiento.

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