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El pasado día 5 de mayo asistimos a la jornada sobre exposición laboral a cancerígenos celebrada en Barcelona por Foment del Treball, en la que se hizo énfasis en que deberíamos ir más allá en el mundo de la prevención. Como bien sabemos, son muchos los agentes cancerígenos existentes en el ámbito laboral. A parte de los productos químicos, también se está hablando del trabajo a turnos (que incluya nocturnidad por la alteración del ritmo circadiano) entre otros muchos factores. No obstante, hoy en día en el mundo de la prevención no se presta la suficiente atención.Y en parte, todo ello es promovido por la legislación actual.

La Ley de prevención de riesgos laborales (LPRL) obliga a los empresarios a evaluar los riesgos de sus trabajadores (evaluaciones de riesgo). Se obliga a notificar los accidentes de trabajo (AT), a hacer investigación de AT, enfermedades profesionales (EP), a hacer profesiogramas, estadísticas de siniestralidad, estudios de absentismo, etc. pero no se evalúa rigurosamente la exposición a cancerígenos.

Sabemos que si conseguimos mejorar las condiciones de trabajo, se minimizarán o se pondrá fin a los AT y a todos los trámites que ello conlleva. Pero, ¿qué pasa con las evaluaciones de exposiciones “raras”? Y “raras” serían aquellas exposiciones de difícil o compleja detección, aquellas que se quedan fuera de nuestra zona de confort (productos químicos cancerígenos, nanopartículas, etc.), aquellas en las que la Ley no aclara si son cancerígenas o no. ¿Y las mediciones higiénicas que se realizan para cubrir el expediente?

Con la filosofía de que debería dejarse de contar tanto los accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y se debería empezar a analizarse con rigor y evidencia científica las exposiciones que pudieran dar lugar a un cáncer de origen laboral, se creó la plataforma CAREX-CAT (CARcinogen EXposure).

CAREX-CAT es un sistema de información sobre la exposición laboral a cancerígenos que permite la estimación del número de trabajadores expuestos según el agente cancerígeno y la actividad económica. Este sistema sigue el modelo del sistema CAREX-EU (Internacional, principalmente Finlandia) y CAREX-ESP (España) pero está adaptado a la población trabajadora en Cataluña tras observar en los resultados del estudio “Exposición laboral a cancerígenos: análisis del sistema de información CAREX para su uso en Cataluña” que las estimaciones de trabajadores expuestos en Cataluña a agentes cancerígenos en 2009 en base al sistema CAREX ESP 2007 podrían diferir de la realidad.

Se conoce que casi el 5% del total de casos de cáncer tienen su origen laboral (variable en función del país). Eso significa que aproximadamente hay entre 6 y 8 nuevos casos de cáncer al día originados en el trabajo (teniendo en cuenta el período de latencia). Estos casos ya los tenemos aquí. El objetivo de CAREX-CAT no es contabilizarlos sinó prevenirlos.

Es necesario crear conocimiento para dar paso a la acción. No se debe llegar a la acción sin conocimiento.

La prevención y el control de la exposición a sustancias cancerígenas en el puesto de trabajo requiere de un conocimiento científico riguroso y de calidad que sirva de base para la toma de decisiones en materia de prevención de riesgos laborales.

El cáncer laboral se puede prevenir.  ¿Qué hay que hacer pues, para prevenirlo?

El Departament de Treball, Afers Socials i Famílies asumió en el año 2012 generar conocimiento de calidad para tener herramientas para actuar conociendo las exposiciones.

Consideró que para generar este conocimiento había que ver la población trabajadora y conocer tres premisas:

  • a QUÉ están expuestos
  • QUIÉN está expuesto, y
  • CÓMO están expuestos.

Para ello un técnico de prevención visitó las empresas priorizando los sectores que se sabía por el conocimiento previo que podía haber mayor riesgo (industria farmacéutica, construcción, agricultura, servicios). Se visitaron unas 1600 empresas (pequeñas y grandes) para tener una muestra representativa y valoraba si existía o no exposición. Actualmente todavía queda por analizar el sector sanitario (hospitales, clínicas, etc.)

Y,  ¿qué se observó en base a estas tres premisas?

Para saber a QUÉ cancerígenos están expuestos los trabajadores de Cataluña, había que definir qué se considera agente cancerígeno.

Muchas veces la evidencia científica se adelanta a lo establecido legalmente (como fue el caso del formaldehído), y es importante ir por delante de la legislación vigente. Asimismo, recientemente hemos podido conocer que la Comisión Europea propone cambios en la Directiva de carcinógenos y mutágenos (2004/37/CE). Se propone modificar los valores límite de 13 productos químicos que causan cáncer laboral (incluyendo la sílice cristalina respirable), con el fin de proteger mejor a los trabajadores de los productos químicos cancerígenos.

Por ello CAREX-CAT incluye aquellos agentes en los que la existe evidencia científica, concretamente los referenciados según la IARC  (que clasifica los agentes como cancerígenos, probables cancerígenos o posiblemente cancerígenos para seres humanos).

Los datos recogidos en el estudio CAREX-CAT muestran que el agente cancerígeno más prevalente entre la exposición en trabajadores de Cataluña es la radiación UV solar. Un 9% de la población trabajadora en Cataluña (185.000 trabajadores aprox) realiza la mayor parte de su jornada laboral expuestos a UV solar. Sabemos como se ha de prevenir, pero falta dar lugar a la acción. El segundo agente cancerígeno más prevalente es el trabajo a turnos (incluyendo la noche). En Cataluña 136.000 trabajadores tienen alteración de su ritmo circadiano.  El tercer agente cancerígeno más prevalente es el derivado de los humos de diesel. 83.000 trabajadores están expuestos a estos humos. Le siguen la sílice cristalina, radón, y el HAP, como se muestra en la siguiente figura:

Cancerigenos
Para saber QUIÉN está expuesto, CAREX-CAT considera como “expuesto” todo aquel trabajador que está expuesto a un agente en su trabajo por encima del valor basal al que estaría expuesta la población general, o exposiciones superiores a 2 hrs/semana (la mayoría de las semanas, la mayoría de los meses durante la jornada laboral). Por ejemplo, en el sector de la construcción, dentro de todos los cancerígenos prevalece la exposición a UV solar (el 37% de los trabajadores en Cataluña).

Cancerigenos2

En las industrias manufactureras se ha observado que el principal agente cancerígeno en este sector es el trabajo a turnos (que incluya trabajo nocturno).

Cancerigenos3

Y finalmente, para saber CÓMO están expuestos, nos encontramos con un problema añadido. La multiexposición, un tema complejo en empresas donde hay más de un agente cancerígeno. El técnico valora si hay o no exposición en función del tiempo de exposición (contínuo o puntual), si se trata de un trabajo en un lugar abierto, cerrado, etc.

Tenemos el conocimiento y ahora falta dar paso a la acción

Es esencial que cuando hablamos de cancerígenos se realice una gestión integral. No podemos quedarnos sólo con el cumplimiento de la Ley, hay que ir más allá; contemplar el aspecto ético, informar y concienciar a la empresa del riesgo, hacer mediciones higiénicas tanto cuantitativas como cualitativas, proponer la sustitución de unos productos químicos dañinos por otros no tan peligrosos (ver la Guía práctica para la por otros menos peligrosos, en la industria elaborada por Foment del Treball), detectar susceptibilidad individual, exposiciones extralaborales, etc.

Esta iniciativa de CAREX-CAT es muy interesante, hacía falta poner en marcha un sistema de conocimiento científico para dar paso a la acción.

No obstante, a modo de reflexión, hay algunos temas que me gustaría compartir. En primer lugar, considero que sería, si cabe, más interesante implicar otros muchos especialistas en el tema como pudieran ser expertos ingenieros, químicos, oncólogos, etc. Es muy importante, por ejemplo analizar todos los factores que hace que un producto químico penetre en nuestro organismo. No sólo creo que hay que ver que tenemos una ficha de datos de seguridad que nos indica que existe un cancerígeno. La materia se genera, se destruye pero también se transforma y nos hace falta expertos en estos temas para llegar más a fondo.

En segundo lugar, ¿por qué se elige la clasificación de la IARC para considerar un agente cancerígeno? La IARC estudia la incidencia de cáncer en la población mundial. ¿Por qué no por la OSHA que estudia la incidencia de esta enfermedad en población trabajadora? ¿O seguir la clasificación de la DFG?

En tercer lugar, el criterio exposición. ¿Se considera expuesto a un cancerígeno todo aquel trabajador que esté expuesto 2 horas a la semana? ¿O aquellos trabajadores que están expuestos por encima del valor basal de la población general? Por un lado parece que este criterio de inclusión sobredimensione la población trabajadora expuesta. Por otro lado puede servir para vigilar más empresas a que realicen una correcta prevención. ¿Qué opináis?

La exposición laboral a cancerígenos se puede prevenir y es responsabilidad de todos los agentes implicados trabajar en esta dirección.

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