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“[…] La vida es bella, tú verás

como a pesar de los pesares

tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección

y este mundo tal como es

será todo tu patrimonio […]”

Palabras para Julia

José Agustín Goytisolo

No hace ni dos años que fui padre y este hecho me ha cambiado la vida. Completamente. De raíz. Quiero compartir algunas reflexiones sobre cómo la paternidad ha influido en mi percepción del mundo de la seguridad, la salud y el bienestar. Es increíble la cantidad de horas que se dedican a los hijos, los cuidados que necesitan, las horas de sueño, ocio y trabajo que requieren. Pero del mismo modo es innegable que ser padre también tiene grandes compensaciones. No voy a hablar de ergonomía aplicada al ejercicio de la paternidad, ni de somnolencia ni de aspectos psicosociales (doble presencia, etc).

Observando el comportamiento de mi hija y el mío propio he identificado varias capacidades que pueden aprenderse con los niños:

  • Empatía: sólo puedes entender a tu hijo, en la etapa infantil, poniéndote en su lugar.
  • Comunicación: a pesar de las barreras, la comunicación es eficaz por la voluntad de ambas partes y las experiencias compartidas.
  • Decisión: los niños, sobre todo los muy pequeños, actúan por impulso, no temen a nada y no se construyen barreras mentales; simplemente actúan para conseguir lo que se proponen.
  • Curiosidad: todo lo que les rodea es susceptible de ser explorado; les gusta innovar y poner a prueba los límites de lo aprendido.
  • Vitalidad: el torrente de energía de un niño es imparable; hay que estar en forma para seguir su ritmo.
  • Resiliencia: la capacidad de recuperación de un niño es inigualable.
  • Autenticidad: cuando son pequeños, no existe el miedo al ridículo y su comportamiento es genuino.
  • Observación: nada les pasa desapercibido, se fijan en todos los detalles de su entorno.

Por supuesto que estas capacidades se pueden desarrollar sin necesidad de cuidar niños.

¿Y cómo repercute esto en la seguridad y la salud?

No se nos escapa que justo son capacidades de enorme interés para promover la creatividad y la motivación intrínseca en los trabajadores. Así mismo son muy valoradas en las empresas con vocación sostenible y nos ayudan a ser mejores técnicos, formadores, compañeros y líderes. Y por qué no decirlo: a ser más felices.

Por otra parte, a veces pienso si la labor que hacemos informando y formando a trabajadores no sería más eficaz si se desarrollase en la infancia. Especialmente cuando los objetivos son provocar el cambio de comportamiento y desarrollar la percepción del riesgo. Se considera la infancia una etapa crítica de nuestra vida donde se adquieren los valores y los comportamientos, adaptados a la sociedad en que vivimos, que guiarán nuestro destino, aunque sean modulados en lo sucesivo. Aunque los padres no seamos ni mucho menos la única referencia de los niños, quizás, si pudiéramos transmitirles hábitos de vida seguros y saludables contribuiríamos a su bienestar presente y futuro.

¿Y qué papel tiene la empresa en todo esto?

Bueno, si sabemos que un mejor desempeño en seguridad y salud redunda en una mejora de la productividad  no nos sorprenderá que organizaciones con vocación sostenible e innovadora orienten sus intereses hacia la promoción de la salud más allá del lugar de trabajo (hogar, familia) y a toda la sociedad (responsabilidad social corporativa). Las organizaciones tienen un papel esencial en facilitar la conciliación, la flexibilidad horaria, la retención del talento, la promoción de la seguridad y la salud, el clima laboral, la creación de cultura preventiva y unas relaciones laborales justas y honestas. Y hablando de paternidad y de familia, existe la iniciativa efr (empresa familiarmente responsable)  que promueve “una nueva cultura sociolaboral y empresarial basada en la flexibilidad, el respeto y el compromiso mutuos”.

¿Y cuál es nuestra responsabilidad?

La que queramos adoptar según nuestro nivel de compromiso con la seguridad y la salud, con nuestras familias y con la organización de la que formamos parte. Particularmente me parece buena idea transmitir en nuestro entorno más próximo interés por la seguridad como herramienta para conservar la salud, y por la adquisición de hábitos de vida saludables que nos permitan alcanzar mayores niveles de bienestar.

There are significant benefits of having healthier employees, both in savings in medical costs and related insurance premium reductions, and in productivity though better well-being and fewer sick days and time off.

¿Y ahora qué?

Toca pasar de las palabras a los hechos. Seamos preventivos: si queremos que nuestros hijos vivan en un entorno seguro y saludable, nos espera una ardua tarea por delante, así que mejor empezar hoy mismo.

  • En la empresa: apostando por un entorno seguro, estableciendo relaciones saludables.

La seguridad, la salud y el bienestar no se limitan a la jornada laboral, sino que se extienden 24 horas 365 días al año a todos los aspectos de nuestra vida.

En esta, como en otras cuestiones, muchas veces con mi hija no sé si es ella quien aprende o quien me enseña a mí.

Homer Simpson transmitiendo sus hábitos saludables a su hijo Bart

Prevencontrol

PrevenControl es la firma especializada en seguridad y salud laboral que propone soluciones eficaces e innovadoras para la mejora del negocio y la reputación de sus clientes a través de la consultoría, el uso de la tecnología y la formación.
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6 comentarios

  1. susana romero

    Felicidades por el artículo. Los hijos nos enseñan cada día cosas nuevas. Quisiera destacar, además de todo lo que indicas, la importancia de enseñarles hábitos seguros desde la infancia, en la familia, en la guardería/colegio. Se está trabajando mucho con la educación víal y comida saludable pero creo que hemos de potenciar más estas acciones. Igualmente hay que seguir reivindicando una mejora en la planificación de horarios y tareas que nos permita conciliar.
    Mi hija pronto cumplirá un año y tenemos los muebles que están al alcance protegidos aunque a veces pienso que mejor sería comprarle un casco. Jeje!
    Feliz día del padre

    • Antonio Serrano Oliva

      Antonio Serrano Oliva

      Buenos días Susana:

      Gracias por tu comentario. Veo que has captado la idea: que la seguridad esté presente en nuestra vida y no sólo de 8:30 a 17:30 h, cuando somos adultos y estamos trabajando. En las escuelas públicas de Madrid cuidan bastante la seguridad de los niños, pero es cierto que no forma parte del “currículum”. También hay un mercado importante de elementos de protección infantil muy útiles. Sin embargo, si hablamos con sanitarios que trabajen en atención pediátrica de urgencias, veremos como muchos daños sufridos por los niños se producen por comportamientos imprudentes de los papás, como lanzar los niños al aire como un juego, no utilizar los SRI adecuadamente,… Ánimo y a disfrutar de la peque 😉

      Gracias y un saludo

  2. Pingback: En el Día del Padre | E7radio noticias, de Venezuela y el mundo

  3. Pingback: En el Día del Padre | www.descubridores.com

  4. Un día para celebrar pero que ante todo viene cargado también de responsabilidades como bien has hablado ya que de nosotros dependen personas más pequeñas e inexpertas en la vida y es necesario enseñarles lo mejor posible para que puedan hacer su camino en la vida, excelente artículo

  5. Me encanta el tema del que has hablado porque la paternidad es algo que se consigue con amor y con las opciones óptimas para conseguir darle lo mejor a nuestro hijo ya que ha de tener de todo para dar el paso tan importante, excelente artículo



He llegit i accepto la Clàusula de Consentiment.

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